martes, 2 de marzo de 2010

RESISTIR

uno, dos, tres.. y respirar, a veces alguna lágrima se escapa, pero hay que sercaselas y seguir soportando, conteniendo esa bronca mezclada con angustia y tristeza en el pecho, pues.. qué más se puede hacer? de otra manera no se puede reaccionar, ya que las consecuencias serían peores, la tristeza y el dolor serían mucho más fuertes al actuar de la manera que nos grita el corazón. Por otro lado, la mente dice que hagamos eso que tanto queremos, pero no siempre, a decir verdad, casi nunca le hacemos caso a esta, por lo menos este es mi caso. El sentimiento tira más.. duele, cómo duele! Después, de un segundo al otro, la situación da un giro de 180 grados, entonces, que debemos hacer ahora? hacer como si nada pasó? tener rencor por lo ocurrido? no lo sé, el rencor siempre está presente aunque trates esquivarlo. Apenas la otra persona ataca, se vuelve más intenso y difícil de controlar, pero supongo que eso es lo que se debe hacer.. controlarlo, o no?. Va pasando el tiempo y la situación se va tranquilizando, pero, nunca se sabe hasta cuando durará. Tal vez un par de meses, tal vez unas semanas, unos días o quizás es cuestión de horas, minutos, no se sabe; pero la angustia, el odio, el resentimiento, el rencor y la tristeza, van creciendo paulatinamente y no se pueden dejar atrás. Por momentos pareciera que desaparece, que se disuelve con otros sentimientos más alentadores, en situaciones más felices, pero lamentablemente no es así, todo eso vuelve en cuanto la otra persona vuelve y ya no se puede manejar. Esperamos que esto, algún día acabe. Necesitamos que acabe.

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