Aqui estoy entre paredes y cristales que no me escuchan y nada puden hacer por mí, sin un abrazo ni una caricia, ni siquiera una sonrisa que me diga que todo va a estar bien. Grito, pero nadie me escucha, estoy cansada de luchar. Mí alma está cansada, está ahogada, en un llanto que no parece ver el final.
No hay comentarios:
Publicar un comentario